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lunes, 7 de diciembre de 2009

Nadal, Verdasco, Ferrer y Feliciano, cuatro dandis en la cena de gala de la Copa Davis







Rafa Nadal, Feliciano López, Fernando Verdasco y David Ferrer se convirtieron ayer en los protagonistas de la cena de gala para celebrar la victoria española en la Copa Davis. Como no podía ser de otra forma, los ganadores posaron con la ensaladera, pero esta vez con atuendos muy diferentes a los que nos tienen acostumbrados sobre el terreno de juego. Mostraron su lado más seductor ataviados con trajes de chaqueta oscuros. Sin embargo, no toda la noche llevaron la misma ropa, pues posteriormente se la cambiaron por otra más cómoda para disfrutar una animada fiesta en la que estuvieron rodeados de amigos. E incluso alguno de ellos, como Feliciano López, sorprendió con sus dotes como bailarín sobre la pista.

Fuente: Hola

miércoles, 19 de agosto de 2009

Rafael Nadal, un 'as' del mundo del tenis... y de la publicidad




El tenista mallorquín es imagen de un nuevo perfume para hombreJoven, sexy, carismático, determinado... Así se describe el nuevo perfume que la firma de moda y cosméticos Lanvin ha lanzado al mercado, revisando una de sus fragancias clásicas: Lanvin L’Homme Sport es un conjunto notas revitalizantes y sofisticadas, pensadas para el hombre del siglo XXI, apasionado por el deporte y el equilibrio entre cuerpo y mente.

Quizá por esta razón, la casa francesa ha escogido al tenista español Rafael Nadal como imagen de campaña y embajador de su nuevo y exclusivo aroma, en unas imágenes donde podemos ver al que muchos expertos consideran el mejor jugador de tenis de todos los tiempos luciendo una camisa blanca entreabierta, en una pose muy varonil bajo el sol de lo que podría ser su Manacor natal. Una imagen perfecta para la que se presenta como una de las fragancias masculinas de la temporada, y que saldrá a la venta a partir del próximo mes de septiembre.

La fragancia, una versión más moderna y sofisticada del clásico Lanvin L’Homme, reúne toques cítricos, partiendo del limón, el naranjo amargo, la bergamota de Italia y la pimienta, con bases de salvia y lavanda y notas de fondo de pachulí de Indonesia, musgo y almizcle. Además de agua de colonia, la línea cosmética incluirá after shave, bálsamo hidratante para después del afeitado y champú.


Fuente:hola

lunes, 6 de julio de 2009

El 'look' de... Roger Federer






Es uno de los deportistas con más clase del momento, y, desde ayer, también una leyenda: a sus 28 años, el tenista Roger Federer ha entrado a formar parte de la historia del deporte de élite tras derrotar en el corazón de la catedral del tenis, Wimbledon, al norteamericano Andy Roddick, y convertirse así en el jugador con más torneos del Grand Slam ganados del mundo.

jueves, 23 de abril de 2009

El regreso de Gastón Gaudio






Gastón Gaudio, quien hasta hace un tiempo se veía convencido de no retomar el juego profesional, venció al tandilense Diego Junqueira, tras casi dos años sin ganar en un torneo grande.

Hace apenas unos meses, el Gato dudaba en regresar al juego profesional y decía estar con "cero ganas" de soportar las presiones que implicaban un regreso serio. "No sé si estoy completamente seguro de no jugar más, pero lo pienso seguido. Es mucho esfuerzo, boludo", le dijo Gaudio a Brando en junio del año pasado, durante una entrevista en el Vilas Racquet Club.

Por entonces, conseguir el encuentro con el tenista no fue del todo fácil. Así como dudaba sobre su vuelta al tenis, dudó mucho para confirmar la nota, primero diciendo que no tenía ganas, después poniendo como excusa un viaje. Luego de varias conversaciones telefónicas y una vez que confirmó que la idea no era fotografiarlo "como si fuera un modelo", accedió a acordar una cita. La idea era hablar de la famosa final de Roland Garros 2004. Aquí, la charla que Brando tuvo con Gastón:

En el torneo Roland Garros 2004 Gaudio ganó, pero luego del partido una especie de maldición cayó sobre él y Guilermo Coria, su rival. Coria tuvo un buen 2005, de hecho se mantuvo en el Top Ten, pero inició un impresionante declive en 2006, cuando llegó a cometer treinta y seis dobles faltas en un mismo partido, y terminó la temporada fuera de los cien primeros del ranking. El año siguiente estuvo jalonado por sucesivos problemas físicos y un descenso cada vez más pronunciado en el ranking. Hubo también una buena noticia, pero que no tenía mucho que ver con el rendimiento como tenista: la resolución favorable en un juicio iniciado a una empresa de suplementos alimenticios deportivos que le habría suministrado sin su consentimiento un complejo vitamínico contaminado con anabólicos, lo que determinó una suspensión de siete meses para el jugador en 2001. En líneas generales, sin embargo, Coria sólo apareció en los medios por sus supuestos trastornos psicológicos.

Y fue su propio padre, para muchos responsable central de las presiones que siente el jugador, quien aseguró a principios de este año, luego de una pobre actuación de Guillermo en un torneo en Viña del Mar, Chile, que deseaba que su hijo se retirara del tenis. Y el que a la hora del diagnóstico sobre la caída libre del vástago no dudó: "El bajón de Guillermo está directamente relacionado con haber regalado una final totalmente ganada en Roland Garros contra Gaudio; y después, encima, vino la eliminación contra Eslovaquia en la Davis". Sea ajustado o no el análisis, lo cierto es que aquella final marcó un antes y un después en la vida deportiva de sus protagonistas.

Y el después no fue muy venturoso para ninguno. Como si pasado aquel momento de gloria para el tenis argentino, todo lo quedara fuera el abismo. En el caso de Gaudio se trató de algo así como conseguir lo que siempre se deseó y luego no saber muy bien qué hacer con eso. Un problema clásico en términos, cómo no, psicológicos… "Es la historia de siempre, uno quiere lo que no tiene. A mí me pasa en mi vida cotidiana, y no sólo con el tenis", asegura.

EL FAVORITO NATURAL DEL MATCH ERA CORIA.

La rivalidad entre los dos era de larga data –crecieron juntos en el tenis, y el propio Gaudio dice hoy: "Guillermo es de algún modo el protagonista principal de la película sobre mi vida deportiva"–, pero se había profundizado en 2003, cuando Coria dejó afuera a Gaudio en una semifinal del torneo de Hamburgo, Alemania, aparentemente utilizando artimañas reñidas con la ética deportiva. Aún hoy Gaudio asegura que su rival simuló una lesión para enfriar el partido en el peor momento para él. Logró desconcentrar a Gaudio, se repuso y ganó. También estuvo a punto de trenzarse a golpes de puño con Gastón, quien indignado por la supuesta treta lo fue a increpar en los vestuarios.

Coria llegaba a la final en el mejor momento de su carrera. Tenía apenas 22 años y muchos lo señalaban como el sucesor de Guillermo Vilas, el mejor tenista argentino de la historia. Había ganado el título en Hamburgo después de aquel accidentado partido con Gaudio, venciendo en la final a otro argentino, Agustín Calleri, y tuvo un año 2003 brillante. Pero quedó afuera imprevistamente en Roland. Sin embargo, Coria se recuperó de inmediato y ganó tres torneos en tres semanas consecutivas –Stuttgart, Kitzbuhel y Sopot– sin ceder un solo set y alcanzando un total de quince victorias seguidas.

Se convirtió ese año en el jugador con mejor performance en canchas lentas, con un récord de treinta y ocho victorias y cinco derrotas, y finalizó la temporada como número 5 del mundo. Después tuvo un excelente primer semestre en 2004, llegó al puesto número 3 del ranking de la ATP y brilló en Roland Garros hasta el día de la final. Venía de ganar cuarenta y ocho de sus últimos cincuenta partidos en polvo de ladrillo. Gaudio venía también en un nivel muy alto y de jugar el que él considera aún hoy el mejor partido de su vida, su triunfo en cuartos de final contra el irascible australiano Lleyton Hewitt por 6-3, 6-2 y 6-2.

La final arrancó no muy bien: 15 mil espectadores se aburrieron mortalmente durante la primera hora de partido, que fue un monólogo de Coria: 6-0, 6-3 en dos primeros sets donde dominó inapelablemente y logró despertar los fantasmas habituales en la mente del Gato, que en una de sus clásicas reacciones depresivas le gritó a su entrenador, Franco Davin: "¡No puedo jugar así, me quiero ir!". Pero sucedió lo inesperado, el público hizo que el partido se detuviera dos minutos haciendo la popular "ola" y Gaudio empezó a remontar. Un detalle bizarro: el peluquero mediático Roberto Giordano se atribuye parte de la responsabilidad de la recuperación del Gato: asegura que fue él quien empezó la "ola" en el court central ese día.

Lo que vino después es conocido: Coria empezó a sufrir calambres y Gaudio se quedó con los tres sets siguientes (6-4, 6-1, 8-6), no sin antes estar al borde del abismo en dos match points que el Mago desperdició. Fueron tres horas y media de un partido más vibrante que brillante, y Gaudio terminó tirado en la cama de su hotel parisino absolutamente exhausto, tolerando los ruegos de un gran amigo que viajó para ver esa final y que quería salir a festejar. El Gato juntó fuerzas y efectivamente tuvo una noche de celebración, de la que hoy, dice, recuerda "poco y nada".

¿En qué pensaste cuando terminó aquella final con Coria?
De chico, el sueño de mi vida era ganar Roland Garros y estar al menos entre los 10 primeros del ranking. Cuando conseguís eso, cuando lográs lo que te proponés, lo primero que sentís es que es un premio a tu sacrificio, que el esfuerzo valió la pena. La mayor parte de la gente cree que en el tenis no hay que hacer ningún sacrificio. Ese día pensé en que les podría contar a mis hijos que gané Roland Garros, lo que sería un orgullo. Me pasaron mil cosas por la cabeza, pero lo más importante es que sentí esa sensación de haber estado a la altura del desafío. No se gana de casualidad un torneo así.

¿Seguís con el mismo terapeuta con el que trabajás desde hace años y que de hecho fue muy importante en la época de Roland Garros?
Sí, hace mucho que trabajo con él. Juegue o no al tenis profesionalmente.

Da la impresión, de todos modos, de que lo dramatizás bastante. No la pasa tan mal un jugador de tenis de tu nivel, ¿no?
Hoy tengo que jugar challengers y ganar, eso es lo que digo que no es fácil. No tengo ganas de hacer ese esfuerzo. Otra cosa es ir a jugar el Masters; ahí la pasás bárbaro, pero para llegar hay que hacer un enorme sacrificio, no estar como yo hoy.

Aunque tuvo un año posterior bueno, Coria sufrió un declive después de esa final, algo parecido a lo que pasó con vos, sobre todo porque parece un tema psicológico ante todo. Parece una maldición, ese partido.
Yo no lo veo así. Para mí está claro que él se cansó de las presiones de su familia. Imaginate que eso arrancó cuando nació: ¡le pusieron Guillermo por Vilas! A Coria, condiciones le sobran, pero te aseguro que tanta presión te hace explotar la cabeza. Tenísticamente es un genio, de eso no me caben dudas, pero también hace falta estar bien anímicamente para jugar al tenis de alto nivel. Es un deporte en el que estás solo. No es como el fútbol, que se juega en equipo y si te duele la panza pedís el cambio y listo.

¿Hubieras preferido jugar con otro esa final?
Sí, pero básicamente porque él venía jugando increíble. Pero después que era un clásico, y eso me emparejaba el partido, porque la verdad es que en ese momento, desde el punto de vista del tenis exclusivamente, Coria parecía invencible en esa superficie.

Y después entraste renqueando en la conferencia de prensa post partido en Roland Garros. Fue una venganza divertida.
Te juro que yo también estaba dolorido. No me vengas a joder a mí, el que inventó la lesión fue Coria. Y se fue metiendo solo en su propia película, eso fue lo que pasó. Si no podés jugar, no podés jugar, no hay vueltas. Pero ya le había rendido simular una lesión en Hamburgo y entonces repitió la estrategia. El problema es que cuando te hacés el lesionado no podés dar marcha atrás porque es un papelón. Y esa vez le costó el partido.

Nota Revista BRANDO N°32 (junio de 2008).
Por Alejandro Lingenti.
Fotos de Axel Alexander.

lunes, 20 de abril de 2009

Rafa Nadal, el rey del tenis, también quiere serlo de la publicidad






La evolución tenística de Rafa Nadal se está viendo de manera clara a nivel ranking. Tras convertirse en número 1 del mundo el pasado mes de agosto, ha ido progresando en su tenis y alejándose cada vez más del número 2, el suizo Roger Federer. Ahora, el mallorquín está a 4.630 puntos del suizo y, éste, cada vez tiene más cerca al serbio Novak Djokovic, quien amenaza su segundo puesto en el ranking de la ATP, a poco más de mil puntos.

Sin embargo, a nivel publicidad, es el suizo el que encabeza el ranking de ganancias. Por eso, Rafa Nadal está en pleno proceso de cambio. En 2008, y a pesar de haber pasado casi medio año como número 1, el de Manacor se embolsó 18 millones de euros por publicidad, una cifra bastante lejana a los 35 que ganó el de Basilea.

Hasta ahora, las empresas que contrataban a Nadal se han fijado más en su perfil de joven rompedor, luchador, con carácter y que bate obstáculos, por lo que ha anunciado productos dirigido a un público más bien joven, como Cola Cao, relojes Time Force, coches Kia (con los que tiene contrato hasta 2013)...Al suizo, sin embargo, le cogen como una imagen de hombre más serio, estable, con poder adquisitivo... por eso anuncia Mercedes-Benz, Credit Suisse, Rolex...


Quizás, y bastante probablemente por eso, Rafa apareció en 2009 con una imagen más seria y profesional. Abandonó sus pantalones piratas y sus camisetas sin mangas por pantalones cortos y polos, más al estilo Federer.


Rafa ha evolucionado como tenista, ya no es el joven que empezó a despuntar con solo 19 años, y la imagen que pueden potenciar ahora las empresas con las que colabora también va camino de cambiar. Rafa, que en 2o07 firmó un contrato de colaboración por tres años con Banesto, también es ahora imagen de Mapfre seguros, con quien tiene contrato publicitario hasta 2013.

Y es que parece que, a las grandes empresas, les gustan más los deportistas que no dan problemas y que parecen serios para dar imagen a su marca, como se puede ver también en los casos de Fernando Alonso (Renault, Banco Ssantander, Mutua Madrileña, Viceroy...) o el paradigma del deportista en publicidad, que es Tiger Woods (Tag Heuer, Accenture, American Express...), quien se embolsa cada año 76 millones de euros por publicidad

miércoles, 26 de noviembre de 2008

David Nalbandián "No se si volveré a jugar en la Davis"






Lamentablemente, con una gran tristeza y una inmensa desilusión a cuestas, el título de esta película bien podría ser el del filme de Jonathan Kaplan, “Sueños rotos”. Porque así quedó el anhelo de todo un país y de un grupo de jugadores que, por primera vez en la historia de la Copa Davis, se vio ganador y levantando sobre sus hombros la “Ensaladera de Plata”, esa que ni siquiera Guillermo Vilas y José Luis Clerc pudieron conquistar. Inesperadamente, aunque no para todos, la Argentina cayó derrotada ante una debilitada España, que llegó a la Argentina sin Rafael Nadal, pero con un equipo que dejó el corazón en la cancha. Así, una vez más, como en 1981 y 2006, pero esta vez de local, nuestro país se quedó con las manos vacías y un océano de lágrimas en las tribunas del estadio Polideportivo de Mar del Plata. Crónica de un fin de semana en el que la algarabía, el triunfalismo y la ilusión se transformaron en una de las más grandes desilusiones del deporte argentino.
A puro relax: así había empezado la semana para David Nalbandian, Juan Martín del Potro, Agustín Calleri y José Acasuso, quienes junto a familiares y amigos se hospedaron en el Costa Galana. Allí, las charlas en el lobby, los paseos por los pasillos y las reuniones en las habitaciones funcionaban a la perfección como pasatiempo. Los visitantes, por su parte, decidieron instalarse en el hotel Hermitage, donde Florencio Aldrey Iglesias ofició de anfitrión. Desde el jueves, tras el sorteo, la idea fue siempre entrenarse pero, también, claro, distenderse. Liberar la mente para así liberar el cuerpo de las lógicas tensiones. El exitismo gobernaba el ánimo de los argentinos: jugadores, periodistas e hinchas, y todo estaba más que bien. Nalbandian, inseparable de su representante; Del Potro, de sus amigos de Tandil; Acasuso siempre cerca de su novia, Agustina Córdova, fanática de la pileta y el sol, y Calleri, calmo y sociable, charlaba con todos. La paz en el búnker del equipo era total. Mientras que Del Potro tomaba un té con su entrenador -Franco Davin-, David aprovechó la tarde del jueves para descansar y relajarse en el jacuzzi del hotel, con vista al mar. Y de hecho, en ese momento le confesó a CARAS que se tenía mucha confianza, y que sea cual fuere el resultado no sabía si el año que viene volvería a jugar la Davis, algo que hoy desvela a más de uno. “Está todo a la espera de lo que suceda este fin de semana -dijo-, no puedo asegurar que vaya a seguir jugando la Davis, aunque no lo descarto. La verdad, no lo sé”, confesó el tenista de Unquillo.
Pero, poco a poco, la tranquilidad y la confianza fueron cambiando. El comienzo fue a puro festejo porque David Nalbandian venció muy fácil al mejor singlista español, David Ferrer. La serie estaba 1-0, y todo pintaba para fiesta. Desde las tribunas, Evangelina Salazar, Luciana Salazar, Sebastián Ortega y su esposa, Guillermina Valdes, Valeria Mazza y Alejandro Gravier, Gabriela Sabatini, Martín Palermo y su novia, Jésica Geneux, Isabel Menditeguy y Flavia Palmiero, entre otras pers ona l id ade s , d i s f r u t a b a n de la jornada. Ahora, quien se llevó una gran ovación el viernes fue Mirtha Legrand, que fue con su nieto, Ignacio Viale, al palco de Fernando Marín y observó toda la jornada. Incluso “la Reina de los almuerzos” aplaudió como una fanática más y coreó las típicas canciones de aliento para la Argentina. Al compás de los aplausos no dejó de entonar ni una vez: “Vamos, vamos... Argentina... vamos, vamos, a ganar, que esta barra...”, su favorita. Tan importante fue la final de la Davis en nuestro país que hasta Guillermo Vilas, que no fue a la Copa durante todo el año, se hizo presente en la cancha junto con su esposa, Piang Pathou, y su hija, Andanín. Como un gran padre tuvo en brazos casi todo el tiempo a su pequeña y fue el comentarista de lujo que tuvo a su lado el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, siempre acompañado por su esposa, Karina Rabolini. A los pocos minutos que Nalbandian venciera a Ferrer, Del Potro ingresó al estadio y allí comenzó a cambiar la suerte de la Argentina. Agotado, nervioso y físicamente diezmado por su viaje a Shangai, donde disputó la “Masters Cup” hace dos semanas, el tandilense cayó sin atenuantes ante la gran figura del conjunto ibérico, Feliciano López, quien lo venció en cuatro sets y dejó al estadio enmudecido. Pero eso no fue lo peor: “Delpo” se contracturó severamente el adductor de su pierna derecha y le puso fin a su participación en la Copa. Tras el primer día, el ánimo del plantel había cambiado. Los nervios habían aparecido y las dudas y los rumores de peleas comenzaron a circular. Que Nalbandian estaba peleado y muy enojado con Del Potro, que hubo problemas por los premios y por el viaje de Juan Martín a China. Que Del Potro descansó más de lo que debía en Buenos Aires y se sumó al equipo muy tarde. Todo tipo de versiones que jamás salieron a la luz, pero que fueron relatadas por allegados a la delegación. La serie estaba 1-1, Del Potro afuera y el sábado, en el dobles, la Argentina se jugó todo con la dupla Nalbandian-Calleri ante Fernando Verdasco, uno de los tenistas más glamorosos del circuito, y el abanderado del equipo español, Feliciano López. Con el estadio colmado por diez mil personas, la debacle argentina se hizo aun más profunda. Los españoles vencieron claramente, la serie quedó 1-2 abajo y la sensación de que todo estaba perdido comenzó a apoderarse del público. Algunos, incluso, dejaron escapar algunas lágrimas. Tras el partido, David Nalbandian no concurrió a la conferencia de prensa obligatoria para los jugadores, y partió hacia al hotel, dejando a su compañero solo junto al capitán del equipo, Alberto Mancini. Allí, nuevamente, los rumores de pelea renacieron. Algunos incluso señalaron que Calleri y el unquillense casi llegan a tomarse a golpes de puño en el vestuario tras la derrota. Dicen que entre los cordobeses se cuestionaron la falta de actitud para ganar el partido. Y de hecho, sobre el final del día, un jugador y un sparring del equipo fueron a correr al gimnasio del Costa, y entre ellos debatieron acerca de los problemas que tenían ciertos jugadores del conjunto entre ellos. Nada salió a la luz, salvo algunos comentarios en TV, pero todos sabían lo que sucedía. Nalbandian y Acasuso por un lado, el resto del equipo, por otro muy opuesto. Al terminar la jornada, en el Costa Galana todo fue dolor, bronca, impotencia y tristeza. Nalbandian decidió refugiarse en su habitación al igual que Calleri y Acasuso. Y Del Potro, en ojotas y con los dedos de sus pies inflamados y las uñas destruidas, bajó al lobby a tomar un refresco y charlar con su amigo, Ari Paluch, quien se hallaba con su esposa. Su semblante no era el mejor, visiblemente afectado por la derrota, se notaba en sus ojos su desilusión y tristeza. Con Del Potro out, la presión del público, Vilas y Sabatini en la cancha, el mago Guillermo Coria de comentarista de TyC Sports y José Luis Clerc de Canal 13, el equipo argentino debía dar vuelta la serie el domingo. Y el designado para reemplazar al tandilense fue “Chucho” Acasuso, amigo de Nalbandian y quien no tuvo grandes resultados durante el año. Sólo si el misionero derrotaba a Verdasco, David definía el quinto punto ante López. Pero eso no sucedió. Tras estar al frente en el marcador, y con el estadio cayéndose abajo, “Chucho” perdió contra el español en cinco sets. Y la Davis quedó en manos de la sorprendente España. El dolor y la impotencia de un país que se creía ganador antes de jugar se profundizó aun más. En la tribuna, Gastón Portal y su pareja, Belén Lawrence, embarazada de cinco meses, no salían de su asombro. Menos lo podían creer los hinchas y los jugadores. Otra vez, la Argentina veía cómo la ensaladera la levantaba el rival, pero en esta ocasión, en su propia tierra. Para el final de la jornada los jugadores, cada uno por su lado, fueron a sus habitaciones. Y luego, a las 21:00, partieron todos junto con Agustina Córdova, novia de Acasuso, hacia el hotel Provincial, donde se realizó una cena de cierre. Allí Agustina permaneció bien cerca de “Chucho”, visiblemente el más afectado de todos. Lo cierto es que el año que viene la Argentina tendrá una nueva posibilidad de iniciar el camino hacia la tan esquiva Copa Davis. El camino será duro, pero no imposible de sortear.


Fuente:revista caras
Por Federico Levin (enviado especial a Mar del Plata) Fotos: M. A. De Leon/Perfil. Agradecimientos: Prensa Asociación Argentina de Tenis; Hotel Costa Galana.

jueves, 13 de noviembre de 2008

Carlos Moya












El tenista español tiene 27 años, está 7º en el ránking mundial pero "roba" en la lista de los más lindos del tenis de la actualidad. En el último Abierto de Buenos Aires llegó a la final y levantó los mil y un suspiros. A solas con Para Ti negó rotundamente haber sido el tercero en discordia en la ruidosa ruptura del astro del fútbol chileno Iván Zamorano y su ex prometida modelo.

Es uno de los mejores tenistas del mundo, actual número 7 y modelo de la marca Nike. Participó en varios torneos de Grand Slam -los top del tenis internacional- y estuvo en la Argentina en el reciente Abierto de Buenos Aires, en el que cayó en la final frente al argentino Guillermo Coria. En nuestro país no sólo exhibió su gran performance sino que también despertó los suspiros de miles de mujeres que colmaron el Buenos Aires Lawn Tennis, y de las que lo vieron por tevé.

Carlos Moyá Llompart es de Palma de Mallorca, tiene 27 años -nació el 27 de agosto de 1976- y una pinta que lo hace parecer más a un actor de Hollywood que a un deportista. Y si algo le faltaba para terminar de atrapar es que en la intimidad hace sentir que una está charlando con un amigo y no con una figura de primer nivel, que desde que empuñó por primera vez una raqueta a los 6 años sabía que tenía destino de gloria.

"Y a los 9 competía. Empecé de chiquito y de a poco fui ganando en mi categoría y escalando puestos. Con el tiempo fui mejorando y acá estoy". Hoy su lugar es entre los mejores. "En el ´97 pegué un gran salto cuando llegué a la final en Melbourne, Australia, porque se me dio a conocer mundialmente. Hasta ese momento decían que era una gran promesa y un jugador joven con potencial… Pero llegar al Grand Slam de Roland Garros un año después y ganarlo me hizo llegar a otro nivel… Ese mismo año llegué a número uno -que era mi sueño- y desde ahí trabajo mucho por mantener una regularidad y un esfuerzo constante que me permiten seguir estando entre los primeros 10".

Cerquita de su nombre en el ránking figuran otros grandes y algunos nuestros: el 4º puesto es del argentino Guillermo Coria, David Nalbandian -en el 8º- está inmediatamente por debajo de Moyá y, arriba de todos, el suizo Roger Federer, en el Nº1. Pero se sabe que la intriga del tenis cambia semana a semana, la tabla se mueve mucho y los jugadores de desplazan como piezas de ajedrez. "No es fácil mantenerte en la cima porque siempre hay gente nueva. Gracias a Dios tengo la suerte de haber adquirido cierta regularidad y estoy orgulloso de eso. Hay que mejorar un poquito cada año y creo que lo conseguí. Ahora quiero llegar a número uno pero soy consciente de que para eso tengo que poner todo de mí y no va a ser fácil".

No es fácil por muchas razones -incluso anímicas- que Carlos tiene en cuenta. Así, nos confiesa que la distancia que lo separa de su país y de sus seres queridos importa muchísimo. "La comodidad que te da estar en tu casa y con tu familia no te la da ningún hotel en el mundo. Extraño mucho y por eso a veces mi hermano Andrés me acompaña en los viajes. Tengo otra hermana, Begonia, que esta casada y tiene 3 hijos. Y mis padres me apoyan en todo y están muy contentos con mi carrera. En mi tiempo libre me voy para Mallorca para estar con ellos y con mis amigos".

¿Culpable de ese amor?

¿Alguna novia? "Por el momento no tengo una novia ni lugar con ella al que tenga para volver", asegura. Y la advertencia interesa mucho porque algunas semanas atrás se dijo que Carlos Moyá habría sido "el culpable" de la sorpresiva ruptura del compromiso de casamiento del ex jugador chileno de fútbol Iván Zamorano y la modelo María Eugenia Larraín. En su defensa Carlos no negó conocer a la ex Miss Reef -fue nada menos que durante el último Día de los Enamorados- pero afirmó que entre ellos "no pasó nada" y también negó la supuesta cena romántica en un restaurante de Porto Pi de Palma, tal como publicaron algunos medios. "Para que te des una idea, yo ese día salí a cenar pero no fue con ella y la verdad es que de estos rumores nefastos yo salí casi más perjudicado que ellos dos, ya que mi nombre ha salido en la prensa sin tener nada que ver con esa ruptura", dice, repite y pide por favor terminar con el asunto.

Enseguida retoma las riendas de la charla diciendo que el tenis es su gran amor… "Pero la vida es el juego más excitante, defintivamente. Me gusta vivirla día a día y pasarla lo mejor posible. Me encanta estar en mi país, donde también me dedico al surf. De no haber sido tenista me hubiera dedicado a eso… ¡o al Play Station!… Soy fanático de los video juegos, parezco un nene de 12 años". Como para confirmar que vive a pleno también nos recuerda que hasta se animó a hacer cine -hizo de entrenador de tenis en la comedia de acción española Torrente II- y también se dedica a realizar obras de caridad en Mallorca. "Esas cosas hay que mantenerlas para uno y no andar exhibiendo lo que haces por el resto. Sólo me gusta ver crecer a mi país", remata humildemente, y muy relajado a la sombra de una gran sombrilla en un hotel porteño. De regreso a su país lo espera otra vez su intensa rutina: "Entreno todos los días. A la mañana juego al tenis, hago actividad en el gimnasio y running, y a la tarde continúo con más tenis. Cuando vuelvo a casa como lo que quiero y duermo muy bien", aclara a esta cronista que estableció el primer contacto con el astro español en la disco Buenos Aires News, donde se realizó la fiesta del torneo ATP.

"Muchas veces esta vida se hace difícil y pensás en largar todo. En el 99, por ejemplo, tuve una fractura de vértebra durante un entrenamiento y pasé de estar en el puesto 10 al 60. Y cuando volvés a jugar y te va mal, creés que perdiste todo… Pero el tenis sigue siendo muy motivador para mí, así que cuando superás las dificultades y recuperás la posibilidad de competir y jugar en finales, las fuerzas para seguir siempre vuelven".


Fuente: Para Ti
Texto Delfina Moyano Fotos Eikon

jueves, 9 de octubre de 2008

Calendario con los tenistas más sensuales del circuito













La Asociación de Tenis Profesional (ATP) presentó su calendario para la temporada 2009, con fotos en blanco y negro de tenistas de distintas nacionalidades que participan del circuito.

En el almanaque en blanco y negro, que incluye 2009 y enero de 2010 participaron el chileno Fernando González, el argentino Juan Mónaco y los españoles Tommy Robredo y Fernando Verdasco.



También el alemán Tommy Haas, los estadunidenses Mike y Bob Bryan, el chipriota Marcus Baghdatis, los rusos Dimitry Tursunov y Mikhail Youzhny, el checho Thomas Berdych, el bosnio Ivan Ljubicic y el francés Paul-Henri Mathieu.



La ATPindicó que el calendario es un trabajo de la fotógrafa Corinne Dubreuil.

Miércoles 8 de Octubre de 2008 15:49

ENCUESTAS