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jueves, 8 de junio de 2017

Luke Bracey

Los canguros, los koalas y el surf son los símbolos más clásicos de Australia, pero todo indica que a esta lista también se le pueden sumar los galanes masculinos. Tal vez porque el país cuenta con la fama de tener a los hombres mas sexies del mundo y porque comparte idioma con la nación más poderosa en materia de entretenimiento, muchos actores han sido importados por la maquinaria creadora de deseo por excelencia: Hollywood . Mel Gibson , Hugh Jackman , Heath Ledger , Simon Baker , Keith Urban , los hermanos Chris y Liam Hemsworth , son solo algunos de ellos. El exponente más reciente del fenómeno se llama Luke Bracey y tiene las características exactas que se esperan de un sex symbol de esa parte del planeta: es alto, rubio, deportista y cuenta con una actitud audaz y despreocupada que suma a su sex appeal y le da cierto aire de sencilla autenticidad. Por sus cualidades, muchos lo consideran símbolo de la nueva masculinidad y recientemente fue elegido como embajador de Polo Red Extreme, primer parfum de la familia de Ralph Lauren que inspirado en su pasión por los autos y deportes de riesgo, creó esta fragancia que no solo provee una experiencia olfativa que empuja los límites al extremo sino también invita a las personas a sumergirse en un nuevo mundo. El plan original de este actor de 27 años no era hacer películas, ni convertirse en un galán, solo quería seguir haciendo lo que hacía: surf, rugby y deportes extremos. En eso estaba cuando a sus 19 años, el padre de un compañero de colegio lo invitó a presentarse a un casting para formar parte de una serie de gran éxito en la TV australiana, Home and Away. Aunque estaba planeado que se quede solo unos meses en el programa, su personaje tuvo una gran repercusión que permitió extender su permanencia. En 2011 llegó la propuesta que marcó su salto: coprotagonizar junto a Selena Gomez la película




en la que encarnó al galán que enamoraba a la estrella. Con semejante exposición, la mudanza a Hollywood se hizo inminente. "No hubo una propuesta puntual, simplemente sentía que, de estar ahí, ciertas cosas serían más fáciles", recuerda antes de repasar una anécdota que define su filosofía. "En el camino a Los Ángeles tenía una escala de varias horas en Dallas. Estaba tan cansado que temía dormirme y no levantarme a tiempo. Entonces escribí en un papel grande ´si está por salir el próximo vuelo a Los Ángeles por favor despiérteme´. Un hombre vino a sacudirme unos minutos antes de que despegara el avión. Así empezó todo. Supe que si podía mantener esa actitud, pase lo que pase, iba a ser feliz y esto iba a ser la aventura de mi vida", explica. Conocé la nueva fragancia Polo Red Extreme Un aroma que coquetea entre lo dulce y lo amargo y una textura que combina notas chispeantes y envolventes, son las características de esta fragancia que brinda una nueva intensidad nunca antes utilizada. Inspirada en la velocidad, adrenalina y el atractivo de los deportes extremos, esta fragancia es la de máxima concentración en escalas de fragancias de Ralph Lauren, ideal para el hombre que juega con sensaciones recargadas. Además, los acentos gourmand orientales con notas vibrantes de naranja, esencia de café negro y ébano le dan fuerza a este aroma moderno, sofisticado y sexy.
 FUENTE:LA NACION

sábado, 25 de febrero de 2012

José Meolans






Popularmente conocido como “Pepe”, este cordobés de 33 años llegó al Este para disfrutar de unas vacaciones con su mujer, Valeria Labeau, y su primogénita, Martina. Además, el ex nadador participó del desfile que Pancho Dotto organiza en José Ignacio. Secretos y confesiones de un sex symbol que cultiva un perfil bajo.
Rubio platinado, ojos turquesa cristalino, 1.96 metros de altura y un cuerpo tan marcado que mataría de envidia a cualquier hombre. Esa bien podría ser la carta de presentación del ex nadador argentino, José “Pepe” Meolans (33). Sin embargo, él llega a la pileta del Conrad de Punta del Este, donde está hospedado con su mujer, Valeria Labeau (31) y su hija Martina (1), con un perfil tan bajo que a primera vista no llama para nada la atención y hasta cuesta reconocerlo. “Traje varias opciones de traje de baño para que ustedes elijan cuál queda mejor”, anticipa con la tonada cordobesa que tanto lo caracteriza. Y apenas abre el bolso donde guardó su ropa se asoma una toalla con corazones rosas de Hello Kitty que lo ruboriza al instante. “¡No se asusten, esa toalla no es mía! Es de Martu, que desde que nació puso mi vida patas para arriba. Ahora todo lo que hacemos con mi mujer gira en torno a ella –explica a Para Ti–. El otro día fuimos a comer con una pareja amiga y no pudimos ni hablar porque ella es súper inquieta y quería jugar todo el tiempo”. Y con esa frase deja en claro que atrás quedó su rigurosa vida como número uno para dedicarse de lleno a la experiencia del padre primerizo.
¿Tuviste mucho levante con las chicas en tu época de nadador olímpico? (Se ríe y pone colorado) No sé… en realidad soy un poco tímido y no me gusta hablar de mí. ¡Eso es algo que tendrían que decir los otros!

Pero así como en el fútbol hay botineras y en el tenis raqueteras, ¿existen las fanáticas “aguateras” de los deportes de agua? No, porque la natación, al ser amateur, no es un deporte tan difundido por los medios. La gente no nos conoce tanto y no trascendemos como otros deportistas. Igualmente me pasaron algunas cosas locas con fanáticas: algunas chicas han hecho páginas de internet o blogs dedicados a mi, otras llamaban a mi casa y una vez, hasta autografié el capot de un auto.

Tenés un figura súper trabajada, ¿sos obsesivo con tu cuerpo? Cuando competía sí, pero no por una cuestión de estética sino por rendimiento. Por ejemplo, es muy diferente la sensación a la hora de nadar cuando tenés o no vellos en el cuerpo, entonces unos días antes de cada competencia me depilaba todo el cuerpo.

¿Y cómo te depilabas? ¡Con maquinita, y muchas veces en seco! Encima el hombre tiene cero cuidado, entonces imaginate las veces que me arranqué pedazos de piel (se ríe). Todavía tengo cicatrices de las veces que me depilé rápido. Ahora no lo hago más porque me demandaría mucho tiempo, pero te confieso que no me gustan muchos los pelos.

¿Te reconocés alguna manía metrosexual? Ya no soy muy cuidadoso con mi físico, no me miro demasiado en el espejo ni hago dieta. En comparación con la cantidad de ejercicio físico que hacía antes, ahora no hago nada. ¡Voy al gimnasio a hacer sociales, porque hablo más de lo que entreno! (se ríe). También nado dos veces por semana, pero para relajarme. La verdad es que me quedó el cuerpo marcado gracias a tantos años de entrenamiento y a algunas condiciones genéticas.

¿El rubio platinado es natural? Ciento por ciento. La gente me dice que deje de tirarme cosas en la cabeza, pero te juro que nunca me puse nada. Se me aclara con el sol y el agua. Y eso que ahora lo tengo oscuro, cuando competía en piletas al aire libre estaba mucho peor. Directamente, en esa época tenía la cabeza blanca (se ríe).

Ahora sos parte del staff de modelos de Pancho Dotto ¿Te considerás un sex symbol? No, creo que estoy muy lejos de eso. A Pancho lo conozco hace tiempo y nos queremos mucho. Ser modelo es algo nuevo y diferente para mí, así que recién le estoy tomando un poco el gusto a desfilar y hacer campañas publicitarias. Menos con mi nariz, que me hubiese gustado que sea más chica, estoy conforme con mi cuerpo.

¿Qué significan tus tatuajes? En 1986 me tatué en el pecho el símbolo de las Olimpíadas. ¡Era la primera vez que competía y estaba muy emocionado! Además, en la espalda tengo uno que dice “swim” y en el tobillo una estrella de mar. Como verás, todos están relacionados con el agua. Con la cantidad de horas que estuve en el agua podría haber dado la vuelta al mundo nadando.

¿Recordás alguna experiencia traumática dentro del agua? Sí, a los 12 años fuimos con mis papás a una casa que tenían en Carlos Paz. Allí había un río cerca, me tiré al agua y me golpeé la cabeza con una piedra. Pude llegar a la orilla por mis propios medios pero estaba lleno de sangre. Sé que me salvé de casualidad, me podría haber muerto. Desde ese momento le tengo mucho respeto y cuidado al agua. Siempre tiene sus riesgos, así que considero imprescindible saber nadar. En mi casa tengo una pileta de ocho por tres metros y tiene todas las medidas de seguridad porque mi hija es muy chiquita. Igualmente, mi idea es que aprenda a nadar lo antes posible para quedarnos tranquilos, y si más adelante quiere, tal vez pueda dedicarse a la natación.

¿Te gustaría que tu hija también sea nadadora? Me gustaría que hiciera algún deporte, pero no hace falta que estrictamente sea nadadora. Desde mi experiencia le puedo decir que, además de los logros deportivos que tantas satisfacciones me dieron, la natación meformó en un montón de valores y principios importantes. También pude viajar a distintas partes del mundo y me dio la oportunidad de hacer muchos amigos. Igual no es todo color de rosas, es un deporte que te tiene que gustar y apasionar mucho.
Para Ti
Textos: Agustina D´Andraia.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Gonzalo Heredia: Soy un pibe normal: no me siento un sex symbol




A los 28 años, el actor vive su mejor momento y arrasa por El Trece en Valientes, el programa más visto de la tevé, con picos de 30 puntos de rating. En esta charla habla de la irrupción de la fama en su vida, se niega a confirmar o desmentir su relación con Cecilia Roth, asegura que hará una tira con Juanita Viale y cuenta cómo lleva eso de ser el galán más deseado del país.




Un pibe de barrio. Así se muestra Gonzalo Heredia (28 años), hoy por hoy Enzo para la legión de fieles que, de lunes a jueves, sigue Valientes, la tira de El Trece que se ha convertido en el programa más visto del año, con picos que rozan los 30 puntos de rating y una media en el último mes de 28.1. El barrio es Munro, y cuando el pibe iba por los 12, 13 años, su sueño era el más universal de todos: ser jugador de fútbol. “Jugaba de cinco y jugaba bien –cuenta–. De hecho me llegué a probar en la vieja Candela de Boca y en Platense. En Boca, la verdad, me pesó la camiseta. Pero en Platense me fue bien. El técnico me dijo: ‘Nene, volvé mañana’. Pero como me estaba yendo mal en el colegio, mi vieja me bajó el pulgar”. Ahora el fútbol es su pasión por Vélez, con este presente orgulloso de flamantes campeones, y la costumbre de ver cuanto partido aparezca en la tele. “Todo, veo todo: desde un partido de la B hasta la Premier League”, dice.

Pibe de barrio, entonces, tímido y para nada sex symbol, contará Gonzalo, a pesar de que su nombre encabeza el ranking en ese rubro, pese a que en Valientes comparta protagonismo nada menos que con Luciano Castro y Mariano Martínez, dos pesos pesado cuando se piensa en galanes locales. Y si ya el año pasado su actuación destacada en Socias fue un puente para enterarnos de su romance con la bellísima Mercedes Oviedo (por esos días la Luz de Todos contra Juan), luego de la ruptura las lentes de los paparazzi apuntaron a Gonzalo como el soltero más codiciado. Así hasta que hace unos meses las fotos confirmaron lo que él se empeña en mantener en reserva: su romance con Cecilia Roth, nuestra chica Almodóvar, con el condimento adicional que suponen los 25 años de diferencia a favor de la actriz. Pero la charla empezó por el factor fama, y hasta dónde te cambia la vida (o no) convivir con 30 puntos de rating…

–Y sí, ahora me empiezan a reconocer por el nombre; antes era “te tengo de algún lado, no sé de dónde”, y ahora quizás me identifican de una. Es un gran año, aunque siento que toda mi carrera tuvo como un ascenso constante.

–El éxito ya es un hecho. ¿Pero qué pensabas que iba a pasar con Valientes al comienzo?
–La verdad, yo soy muy pesimista. Nunca pensé que íbamos a tener este éxito arrasador. Le tenía fe al elenco y a la historia, pero nunca imaginé esto. De todas maneras, yo no soy de estar muy pendiente del rating. Obviamente te pone muy contento, y en algún punto te relaja el hecho de que el programa sea visto y que la historia guste.

–Con Mariano y con Luciano no eran amigos, ¿no?
–No. A Mariano lo conocía, porque habíamos hecho Una familia especial, acá en Pol-ka, y con Luciano no había trabajado.

–¿Y ahora cómo se llevan, más allá del laburo?
–Mirá: yo no puedo caretear y vender humo. Si es, es, y si no, no es. A veces pasa que laburás, fichás y cada uno a su casa. En este caso no sucede así: surgió una amistad, y eso también traspasa la pantalla. Se formó un gran grupo.

–¿Cómo estás llevando la gran exposición mediática que estalló este año?
–Sinceramente, yo sigo haciendo mi vida igual que siempre. Quizás ahora la lupa está puesta un poco más en lo que uno hace o deja de hacer. Entiendo que el periodismo tiene el deber de informar, pero hay una parte que no está buena, que es cuando ya se empiezan a deformar las cosas. Hay cosas que son muy profundas, muy de uno, y no estoy acostumbrado a compartirlas. Mi personalidad es así. Yo no tengo muchos amigos. Soy una persona muy introvertida: me cuesta decir lo que siento, lo que me pasa. Entiendo el laburo del periodismo, pero así como yo respeto su trabajo, me gusta que me respeten a mí.

–¿Qué te llevó a ser actor?
–Empecé a estudiar teatro a los 14 años, casi de casualidad…

–¿Idolatrabas a algún actor?
–No, no tengo ídolos.

–¿Ni siquiera de Vélez?
–No. Bueno, más que ídolos, ésos son héroes. Ahora, en lo mío, me gustan muchos actores, obviamente... Pero no hay uno en especial que me haya despertado esto de la actuación. Empecé por casualidad. Me acuerdo de forma muy patente del primer ensayo que vi –era una obra que se llamaba El médico a palos–. Aún hoy recuerdo el clima que se respiraba, y eso fue como un imán gigante, como una cosa adictiva de querer volver, mirar, aprender. Mucho tiempo después descubrí por qué sentía eso…

–¿Por qué?
–Porque actuar es mi manera de expresión, definitivamente. Todos tenemos algo que contar, y ésta es mi forma.

–¿Cuál fue ese primer paso que uno no olvida?
–La primera vez que dejé fotos en una agencia de publicidad fue una mañana, y esa misma tarde me llamaron para filmar. Yo no podía creer que todo fuera tan rápido. Fue en 1999 y era para el Parque de la Costa. Ahora lo veo y me cago de risa: ¡tenía que hacer de extra! Había que estar sentado en la montaña rusa, que no paraba de dar vueltas. Yo tenía muchas expectativas, y cuando lo empezaron a dar descubrí que no era más que una silueta de color, fuera de foco, que pasaba allá a lo lejos.

–¿Estás pendiente de la actualidad del país?
–Totalmente. Me levanto con el noticiero.

–¿Qué pensás del Gobierno? ¿Cómo lo ves?
–Si hablamos globalmente, me parece que hay un punto donde uno tiene que bajar los humos. Me parece que esto del diálogo fue una propuesta hecha a medias. Creo que el problema con el campo no estuvo bien manejado por parte de Cristina. Siento que, en lugar de buscar un arreglo, lo que hicieron fue echar más leña al fuego, y por eso es un tema que hasta el día de hoy no han podido cerrar. En ese sentido me parece poco inteligente la actitud del Gobierno.

–La semana pasada se despenalizó la tenencia de marihuana para consumo personal. ¿Qué postura tenés respecto al fallo?
–Estoy de acuerdo, pero me parece como una noticia secundaria dentro de todos los problemas que tenemos. Quiero decir: estar pendientes si uno lleva uno o dos porros encima… nadie se puede escandalizar por eso. Hoy tenemos otras urgencias a las que prestarles atención.

–Desde El Trece ya trascendió que el año que viene vas a hacer una tira con Juana Viale. ¿De qué se trata el proyecto?
–Sí, hablamos algo. Va a ser una novela que iría a las siete de la tarde, una historia de amor, con un personaje muy diferente al Enzo de Valientes. Es algo que me gusta, distinto... Pero todavía no puedo contar mucho más.

–Desde hace meses encabezás en los medios el ranking de sex symbols. ¿Cómo te llevás con eso?
–Esas son etiquetas que ponen los periodistas. Hablando conmigo te darás cuenta de que soy un pibe normal: no me siento un sex symbol.

–Pero es un hecho con el que tenés que convivir…
–Sí, y me causa gracia. Mis amigos me gastan mucho, pero sé que no es más que un rótulo. Quizás el año pasado me sentía raro en ese lugar. Llegás a pensar si eso no te va a impedir hacer otros personajes, pero eso depende mucho de uno.

–Tema físico. ¿Te cuidás con las comidas? ¿Vas al gimnasio?
–Trato de comer bien y, para serte sincero, odio el gimnasio. Me cuesta mucho. Voy tres veces por semana, porque entiendo que hay una parte estética que está bueno cuidar, pero no soy obsesivo.

–Dejame meterme un momento en tu vida privada…
–No (lo dice relajado, pero cortante).

–Aunque no te guste, tengo que preguntarte por algo que es público: tu relación con Cecilia Roth. Sobre todo porque en estos días se publicaron dos versiones: por un lado, que habían roto, y por otro, que se reconciliaron hace unos días, nomás, a partir de un encuentro en Pol-ka… ¿Seguís saliendo con Cecilia?
–Te entiendo, pero no te voy a contestar. De ese tema no hablo. Que los medios digan lo que quieran. Esa parte de mi vida es mía y no tengo nada que aclarar.

Apretemos “Pausa”. Gonzalo no dice más. Frente a los rumores de una separación, lo que sí es un hecho –lo confirmó más de un testigo– es que la semana pasada ambos se encontraron en la cafetería de Pol-ka. Roth debía grabar Tratame bien; Heredia tenía escenas pendientes de Valientes. Mientras él tomaba algo junto a Luciano Castro y otros integrantes del elenco, Cecilia llegó, se sentó en sus piernas y le dio un cariñoso beso en el cuello. Minutos después, la pareja se perdía en uno de los camarines. Hasta ahí los hechos para ubicar al lector. El tiempo dirá… “Play” otra vez.

–Imaginarás que nadie mejor que vos para…
–Te entiendo, pero vos y la gente tienen que entender que hay partes de mi vida que no tengo por qué andar haciendo públicas. De hecho, es un tema que no hablo con mis amigos. Mucho menos lo voy a hacer en los medios.

–Voy a un tema más general, entonces. ¿Para un galán que cotiza al alza, los 30 puntos de rating facilitan el levante?
–Depende de si lo buscás o no. La verdad, no sabría decirte, porque no soy de andar de levante.

–Ok. Pero, más allá de tu actitud, lo que no depende de vos es si ellas te buscan más o no…
–Lo que pasa con Valientes es que no sólo lo consumen las mujeres. A mí me sorprendió que también tiene un gran público masculino. De hecho, en febrero pensaba que me iban a gritar “¡puto!” por la calle. Por suerte no sucedió, y los hombres se engancharon con la historia. Pero sí hay un acercamiento mayor, desde el tipo que te dice “che, te saco una foto para mi mujer”, hasta la mina que te dice “soy fanática del programa”.

–Sos tímido e introvertido. Pero estás haciendo presentaciones los fines de semana para ir a boliches. ¿Cómo manejás esas situaciones?
–Mirá: yo soy muy curioso, y esto es algo que, en un momento dado, les pasa a muchos actores. No es nada nuevo… No sé si de esto se habló tanto cuando lo hicieron otros actores. Yo estoy haciendo lo mismo, nada más. El fin es tener mi casa propia, simplemente eso.

–Ah, estás enfocado en comprarte tu casa...
–Sí, me gustaría. Tengo ganas.

–¿Fantaseás con formar una familia?
–Totalmente, con todo: hijos, perro, plantas para regar y asadito los fines de semana.

–¿Con quién y para cuándo?
–No sé... Qué se yo... No puedo planificar nada, porque cada vez que planifiqué nunca se hizo. Llegará cuando tenga que llegar.


Fuente: gente, Por César Litvak. Fotos: Christian Beliera.

martes, 9 de septiembre de 2008

Las travesuras de Phelps en un cabaret




El nadador fue fotografiado en un club nocturno en Las Vegas acariciando a una bailarina. La estrella se convirtió en un sex symbol por su éxito en las Olimpíadas de Beijing
Michael Phelps causó estragos en el Playboy Club, en Las Vegas, donde las mujeres se le tiraron encima y no dejaron de hacerle propuestas indecentes.

El portal Daily Mail muestra las imágenes del deportista rodeado de chicas. En una de las fotos se ve cómo claramente acaricia a una de las sensuales bailarinas.

Una persona que se encontraba en el lugar indicó: "Las chicas se le tiraban encima. Pero él estaba interesado en una determinada rubia. Se reía y le hacía chistes".

Luego de su impresionante actuación en Beijing, Phelps sostuvo: "Estoy viviendo en un sueño así que quiero divertirme y disfrutarlo".

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